New York City Opera
Eötvös ANGELS IN AMERICA
Andrew Garland, Kirsten Chambers, Sarah Beckham-Turner, Wayne Tigges, Aaron Blake, Michael Weyandt. Dirección: Pacien Mazzagatti. Dirección de escena: Sam Helfrich. 16 de junio de 2017.
 
La New York City Opera acogió el estreno local de Angels in America de Peter Eötvös © New York City Opera
 
La NYCO culminó una excelente temporada con la première neoyorquina de Angels in America en una potente nueva producción de Sam Helfrich y con un talentoso elenco de jóvenes artistas norteamericanos. Basada en la gran obra teatral homónima de Tony Kushner, esta versión operística se concentra en las relaciones más personales, delineando concisamente a los personajes con grandes resultados. La propuesta escénica, además, se vio perfectamente completada por la versión musical: la moderna partitura fue ejecutada ejemplarmente por la ecléctica orquesta bajo la batuta de Pacien Mazzaggatti.
La escenografía de Johan Farrell evoca un hospital y crea la tercera dimensión con una quirúrgica iluminación de Derek van Heel. El vestuario de Kaye Voyce complementa la atmósfera de la década de 1980 y los primeros años de la epidemia del SIDA en Nueva York.
El conjunto de solistas tuvo una destacada actuación: todos lograron ser naturales y comunicativos. Andrew Garland fue un Prior Walter de transcendencia vocal y escénica, en el rol del joven enfermo de SIDA que no quiere morir. Aaron Blake supo dar vida con su seguro instrumento y natural histrionismo al conflictivo y sumamente humano Louis Ironson y Micahel Weyandt impartió una lección de vulnerabilidad masculina como Joseph Pitt, el mormón casado, mientras que Sarah Beckham-Turner estuvo perfectamente patética como su depresiva y adicta esposa Harper. Matthew Reese hizo lucir su voz de contratenor y su timing cómico en varios roles y Sarah Castle realizó una tremenda labor interpretando varios papeles diferentes de ambos sexos.
Los dos personajes más extrovertidos son también los más vocalmente expuestos. Uno de ellos es el repulsivo Roy Cohn, el único personaje histórico e ilustremente interpretado por Wayne Tigges, mientras que el segundo es el ángel que aparece primero como alucinación con largas y expuestas intervenciones vocales y, más adelante, de manera física en una de las más imponentes actuaciones de la temporada por la incomparable Kirsten Chambers.
El personaje más escalofriante es el del fanstama de Ethel Rosenberg, que se le aparece al delirante Roy Cohn en una diabólicamente realista interpretación de Beckham-Turner.
El coro, integrado por un trío vocal, funciona  a veces como eco, como comentarista o como una extensión natural de la orquesta. El público recibió a los artistas con grandes y merecidas ovaciones.  * Eduardo BRANDENBURGER