Festival de Música Clásica
Recital JOSÉ MANUEL SÁNCHEZ
Obras de Gounod, Massenet, Verdi, Strauss, Donizetti, Puccini y Lehár. Alejandro Calafat, piano. La Cartuja, celda de Frédéric Chopin y George Sand, 17 de junio de 2017. 
 
El Festival de Música Clásica de Valldemosa, consagrado al piano, que ha llegado a su décima edición y que se desarrolla en la celda que ocupara Frédéric Chopin durante unos meses en el invierno de 1838, tiene el acierto de incluir casi regularmente algún concierto que incluye lírica. En esta ocasión el tenor José Manuel Sánchez, acompañado por el pianista Alejandro Calafat, llenó con un extraordinario programa las estancias que cobijaron al rey del piano romántico.
 
Se trató de un programa de corte clásico en su concepción, con una primera parte dedicada a la canción y la segunda enteramente centrada en la ópera, eso sí, sin ninguna concesión a la facilidad o a la rutina. Con gran inteligencia pasaron por la voz del tenor un ensoñador Le soir de Gounod y tres canciones de Massenet culminadas con una emocionante Élegie para terminar, entre otras, con esa obra maestra que es la straussiana Morgen! y que en la voz y manos de ambos artistas y en el entorno en que se encontraban se convirtió en casi una revelación.
 
En la segunda parte Sánchez se explayó en un repertorio que domina y que como artista emergente ha paseado por diversos teatros europeos. Interpretó a un enamorado Nemorino, “Salut, demeure chaste et pure” con una línea de canto depurada y de gran expresividad emotiva, “La donna è mobile” de gran fuerza y “Che gelida manina” en su punto. Un tenor que se precie, después de un programa equilibrado, ofrece propinas de rigor para despedir al público; así llegaron “No puede ser”, “Nessun dorma” y la canción Per entrar en els teus ulls del mallorquín Antoni Parera, Premio Nacional de Música 2016 y autor de la ópera María Moliner, representada en esta temporada del Teatro Principal de Palma.
 
Alejandro Calafat es un pianista al que la técnica se le supone; y es mucha y de gran refinamiento, tal como se reveló en un Nocturno de Chopin y una Méditation de Thaïs de ejecuciones limpias y de gran calado expresivo. Además, el pianista supo proporcionar a la voz el soporte necesario favoreciendo una simbiosis que alcanzó la excelencia.  * Pere BUJOSA