Festspiele Pfingsten
Händel ARIODANTE
Cecilia Bartoli, Kathryn Lewis, Sandrine Piau, Nathan Berg, Norman Reinhardt, Christophe Dumaux. Dirección: Gianluca Capuano. Dirección de escena: Christof Loy. Haus für Mozart, 5 de junio de 2017.
 
Cecilia Bartoli protagonizó Ariodante en Salzburgo © Festspiele Pfingsten / Monika Rittershaus 
 
Esta nueva producción de la primera ópera creada por Händel para el Covent Garden de Londres se convirtió en el montaje más afortunado del Festival de Pentecostés de Salzburgo y dado el enorme éxito obtenido se ofrecerá en el de verano con solo un cambio en el reparto.
La dirección de escena se ha revelado como la obra maestra de Christof Loy presentando una inteligente mescolanza entre la ambientación histórica y la actual. Junto a las escenas serias no faltaron los pasajes humorísticos y aunque la representación superó las cuatro horas de duración no se hizo tediosa ni por un momento. La escenografía de Johannes Leiacker y el vestuario de Ursula Renzenbrink completaron de manera excelente el conjunto.
También para los cantantes fue un día afortunado. Cecilia Bartoli declamó dos textos del Orlando de Virginia Woolf y ofreció una interpretación maravillosa del rol de Ariodante, que nunca había cantado antes; evolucionó en escena creíblemente como un personaje masculino y cantó de manera extraordinaria. El aria de bravura del primer acto “Con l’ali di costanza”, con su brillante ejercicio de coloratura, provocó un alud de aplausos y su “Scherza infida” del segundo aportó introversión lírica de la más alta calidad.
Junto a la soberbia interpretación de Bartoli hay que mencionar a la excelente Ginevra de Kathryn Lewek, una versión emocionante con brillantes agudos, y a Sandrine Piau, una magnífica Dalinda. El contratenor francés Christophe Dumaux brindó fuerza vocal y metálica brillantez en el papel del intrigante Duque Polinesso y Nathan Berg fue un poderoso Rey de Escocia. Norman Reinhardt fue el muy efectivo Lurcanio, hermano de Ariodante –un papel que en el festival de verano hará Rolando Villazón– y Kristofer Lundin completó el cuadro como el cortesano Odoardo.
Ocho bailarines tuvieron a su cargo las escenas de ballet en la coreografía de Andreas Heise, cerrando armoniosamente la historia de la función. Les Musiciens du Prince de Monaco ofrecieron un buen sonido aunque ocasionalmente débil y el director Gianluca Capuano mostró mayor atención a lo que ocurría en el escenario que a profundizar en los aspectos interpretativos. Pero fue la producción escénica y los cantantes los que propiciaron las mayores ovaciones del público.  * Gerhard OTTINGER