Ópera de Tenerife
Chapí MÚSICA CLÁSICA
María José Torres, Salvador Ortega, Augusto Brito. Dirección general: María Orán. Dirección de escena: Nacho Almenar. Auditorio de Tenerife Adán Martín, 6 de junio de 2017. 
 
Protagonistas de Música clásica en Santa Cruz © Ópera de Tenerife
 
 
Ópera de Tenerife presentó una producción de la zarzuela Música clásica de Ruperto Chapí, un juguete cómico-lírico en un acto cuyo argumento trata de la voluntad de Tadeo, bajo cantante, de casar a su hija Paca con un músico, además de enseñarle solfeo para que se la considere en sociedad. Ella prefiere el cante flamenco y el baile y a su antiguo novio Cucufate, que se hace pasar por un importante compositor.
 
La sencilla puesta en escena de Nacho Almenar representaba un interior amueblado con una mesa gigantesca con viandas y una silla de parecidas dimensiones, además de un inmenso dintel por cuya puerta entran y salen los personajes. El vestuario se adecuaba a la época de finales del siglo XIX. Este tipo de obra corta solía conectar con la problemática social de este periodo; de ahí que Cucufate sea un cesante muerto de hambre, ya que el cambio de partido en el gobierno suponía el cese inmediato de los funcionarios, que dejaban su puesto para que lo ocupasen los entrantes.
 
Los protagonistas fueron María José Torres (Paca), una joven soprano de Fuerteventura con una voz bien timbrada y una actuación dramática interesante y garbosa; Augusto Brito (el padre), barítono nacido en Santa Cruz, con un timbre carnoso y sensual, que se movió bien en el escenario; y Salvador Ortega, tenor grancanario que encarnó a Cucufate, el novio y buscavidas que resuelve su problema casándose. Es este un difícil papel con un punto de comicidad; sobre todo los diálogos y la dicción resultaron imprescindibles para captar el humor y el doble sentido de los términos musicales.
 
La reconocida María Orán, con su larga experiencia artística, sabe muy bien lo que quiere, y en su afán por dar a conocer obras españolas inusuales se apoyó para llevar adelante este proyecto –que también dirigió desde el punto de vista musical– en Nacho Almenar, un reconocido director de teatro canario. La reducción de la partitura, ejecutada por Satomi Morimoto en el piano y Tomás López-Perea desde el contrabajo, enmarcó musicalmente de la mejor manera esta única representación.  * Estrella ORTEGA