Palau de les Arts
Britten THE TURN OF THE SCREW
Karen Gardeazábal, Nozomi Kato, Andrés Sulbarán, Marianna Mappa, Giorgio Rotolo, William Hardy, Davide Livermore. Dirección: Christopher Franklin. 2 de junio de 2017. 
 
Los artistas del Centre de Perfeccionament protagonizaron The Turn of the Screw en la Sala Martín i Soler © Palau de les Arts / JC Barbera 
 
Uno de los compromisos de Davide Livermore al aceptar la intendencia del Palau de les Arts fue la de ampliar el repertorio y normalizar la oferta del siglo XX dentro de la programación. Britten, por encima de cualquier otro compositor, está siendo la piedra angular de ese proyecto, pues ya el año pasado se interpretó A Midsummer Night’s Dream y para el año que viene está prevista la programación de Peter Grimes con Gregory Kunde como protagonista. En esta ocasión llegó el turno de The Turn of Screw –en el teatro Martín i Soler– dentro de las actividades del Centre de Perfeccionament del coliseo valenciano. La orquesta de cámara que precisa la obra hizo de esta elección la más idónea por las dimensiones del teatro.
 
Livermore ideó uno de sus más convincentes trabajos escénicos, creando un espacio claustrofóbico en un apartamento del los años sesenta o setenta del siglo pasado, tal como se adelantaba en la sección Noches de Estreno de ÓPERA ACTUAL. Gira la habitación, le la pone boca abajo, la reduce creando perspectivas... Y consigue con todo ello impactantes efectos. Además, visualmente resultó de un exquisito gusto. Ahora bien, no faltaron algunos desaciertos, como hacer levantar a Miles, una vez muerto, como marchándose al mundo de los espíritus, detalle que rompió la emotividad del momento. El resultado fue un final frío y muy desdibujado. Por cierto, el propio Livermore interpretó (grabado) el prólogo, y es que es habitual que en sus producciones haga un cameo.
 
Karen Gardeazábal cantó excelentemente la parte de la Institutriz, con una técnica impecable y buen estilo, demostrando que está preparada para afrontar una carrera profesional. Ahora bien, un papel así precisa de una cantante más experimentada y con una amplia paleta de colores para poder plasmar todo el componente expresivo de la parte y la evolución psicológica del personaje. William Hardy, del Trinity School de Croydon, cantó la parte de Miles logrando una intensa y creíble interpretación, y pese a que su físico de adolescente no haya sido el esperable transmitió con el canto toda la fragilidad del papel. Nozomi Kato fue una Mrs. Grosse bien cantada pero que adoleció un poco de la misma falta de experiencia que la Institutriz. Andrés Sulbarán supo cantar con perfecto estilo la parte de Peter Quint y Marianna Mappa fue una excelente Miss Jessel, al igual que Giorgia Rotolo como Flora, quien además estuvo muy convincente en escena.
 
Christopher Franklin dirigió con profesionalidad y solvencia a los excelentes músicos de la Orquesta de la Comunitat; su dirección fue precisa y clara, aunque le faltó capacidad para crear los ambientes y, sobre todo, la tensión dramática que recorre toda la obra. Para eso, no fue bastante su trabajo y se quedó en la superficie. El año que viene tiene encomendada la dirección de Peter Grimes...  * César RUS