Teatro de La Maestranza
Puccini LA BOHÈME
José Bros, Anita Hartig, Juan Jesús Rodríguez, María José Moreno, Fernando Radó, David Lagares, Alberto Arrabal, Francisco Castellano. Dirección: Pedro Halffter. Dirección de escena: Davide Livermore. 31 de mayo de 2017.
 
El montaje de La bohème del Palau de les Arts viajó a Sevilla © Teatro de La Maestranza / Guillermo Mendo 
 
No deja de resultar sorprendente que una ópera en alemán, con amplias partes habladas y con una profundidad simbólica abrumadora como es La flauta mágica de Mozart se imponga al final como el título más demandado de la temporada sevillana por delante incluso de la celebérrima y popular Bohème, de argumento lacrimógeno y melodismo infinito. El tirón de la obra de Papageno –que, por otra parte, cabe recordar que se ofreció en unas muy notables funciones– pudo, en número de asistencia, con esta también muy bulliciosa ópera, que volvió a demostrar la capacidad de la música del de Lucca para tocar la fibra sensible del espectador.
La puesta en escena de Davide Livermore, procedente del Palau de Les Arts, corresponde a esa línea tan del gusto de los teatros patrios por mostrar una y otra vez el mismo título en versiones escénicas fieles al concepto original. Desde luego esta vistosa realización permite trasladar al espectador a un París fin de siècle en el que todos los iconos estéticos desfilan ante él, aun a riesgo de que tanta saturación de información y tanto movimiento escénico acaben por abrumarle. Pero si la música de Puccini siempre logra escapar sagazmente de cierta tendencia a lo sensiblero, el vestuario y la iluminación de esta producción parecen operar en su contra, tendiendo a la saturación y a la obviedad.
José Bros es un tenor de enorme consistencia que hace unos años incluyó el papel de Rodolfo en su repertorio; lo defendió en Sevilla con cierta solvencia, pero su registro es más ligero que el que exige la expresividad de un personaje que el tenor barcelonés resolvió muy atento a cada línea, pero con poca naturalidad; en la esperada “Che gelida manina” Bros salió del envite, pero resultó una interpretación que transmitió mucha tensión porque el cantante pareció varias veces a punto de perder el control de la tesitura.
Por el contrario, Anita Hartig cantó con excelente proyección y en estilo, muy convincente en su papel de la alegre florista Mimì a pesar de algún sonido metálico y mate. Hubo dos cantantes andaluces para defender a Marcello y Musetta: Juan Jesús Rodríguez, que sigue creciendo en sus dotes actorales y que cantó con aplomo y enorme brillantez, mientras que María José Moreno se movió con agilidad y hasta descaro, cantando con variedad expresiva.
David Lagares irá a más y desde luego un rol como el de Schaunard lo abrochó con holgada potencia, mientras que Fernando Arrabal hizo bien no dejándose llevar por excesos cómicos. Destacable la presencia del argentino Fernando Radó, con una musicalidad y una riqueza de matices ya apreciable en su modesta aportación.
Estimable la presencia del Coro del Maestranza y de la Escolanía de Los Palacios. En el foso, Pedro Halffter otorgó una descomunal fuerza a la Sinfónica de Sevilla, logrando lo más difícil a partir de este posicionamiento: no tapar las voces, concertar y exprimir con una exquisita expresividad unos pentagramas que fueron resueltos sin exceso de pathos. * Ismael G. CABRAL
 
 
 
 
 
 
Contáctanos
 
Dir:C/ Loreto 13-15, Esc. B. entlo 1ª, 08029,- BARCELONA
 
Tel: (+ 34) 93 319 13 00