Angers Nantes Opéra
Hervé MAM’ZELLE NITOUCHE
Lara Neumann, Damien Bigourdan, Miss Knife, Samy Camps, Eddie Chignara, Olivier Py, Sandrine Sutter, Antoine Philippot, Clémentine Bourgoin, Ivanka Moizan, Pierre Lebon, David Ghilardi, Piero (alias Pierre-André Weitz). Dirección: Christophe Grapperon. Dirección de escena: Pierre-André Weitz. 14 de diciembre de 2017.
 
Dos detalles del montaje de Mam’zelle Nitouche en Angers © Angers Nantes Opéra / Jef Rabillon
 
Con esta producción finalizó la dirección de Jean Paul Davois en la Angers Nantes Opéra que él fundó hace más de quince años. Se despidió con la obra Mam’zelle Nitouche (1883) de Louis-Gustave-Florimond Ronger, llamado Hervé, una opéra comique que fue un gran éxito en su día. Su trama reproducía la vida del propio compositor, que fue organista en la iglesia de Saint-Eustache en París y, a la vez, músico en cabarets y otros teatros líricos de la ciudad, y que en una ocasión fue acusado y condenado por el secuestro de un menor. La vinculación de la Iglesia católica, el ejército y el supuesto rapto en un París nocturno, aun tratado de manera jocosa por los libretistas Henri Meilhac y Albert Millaud, conllevaba intenciones nada agradables para la gente bien pensante del momento.
La música ligera fue fácil de escuchar. No por ello debió ser fácil de interpretar, dada la multiplicidad de ritmos y la riqueza de colores orquestales de la partitura. Christophe Grapperon, al frente de la Orchestre National des Pays de Nantes, cumplió su cometido, dando la oportunidad a los cantantes de expresarse a sus anchas. No escatimó decibelios, pero estuvo, sobre todo, muy atento en dar a los galops un ritmo endiablado que frenetizó la sala. Para la puesta en escena Pierre-André Weitz contó con un escenario rotatorio que soportaba tres decorados distintos a modo de triangulo, diseñados por él mismo. En uno de ellos situó una escenografía muy elaborada que representaba una calle del París nocturno de finales de siglo XIX.
Saludó el público el trabajo de Lara Neumann (Denise de Flavigny, alias Mam’zelle Nitouche), joven soprano ligera, de voz cristalina, timbre con carácter, que trató la partitura con gran amabilidad, sin recrearse en mostrar las dificultades vocales vencidas, ni pasar con excesiva rapidez por aquellos compases de fácil resolución. Abordó igualmente con tranquilidad la parte hablada del personaje. La acompañaron Damien Bigourdan, de gran presencia en el doble personaje de Célestin el organista y Floridor el músico de music hall, y también Samy Camps (le vicompte), Eddie Chignara (le Major) y Antoine Philippot en el papel del Director del teatro.
Punto inesperado de la velada fue la presencia en el escenario de Olivier Py, director de escena, muy conocido en Francia, representando en una gran creación tres personajes: la madre superiora del convento; Corinne, la vedette ya algo ajada, y el oficial Loriot. En el uniforme de este último rol cantó incluso una canción que mereció el aplauso del público. También subió al escenario el propio directoir de escena, Pierre-André Weitz, para interpretar al regidor de escena.
El coro, dirigido con mano maestra por el leridano Xavier Ribes, se mostró a la altura de las circunstancias, no solo por su trabajo vocal sino también, esta vez, por la innegable pericia y el dominio dramático, que mostraron algunos de sus miembros en el escenario.  * Jaume ESTAPÀ