CRÍTICAS

Grand Théâtre
Purcell KING ARTHUR
Simon Guélat, Cédric Leproust, Thomas Scimeca, Benjamin Jungers, Stéphane Comby, Sylvain Dufour, Laure Aubert, Paul Laurent, Ed Lyon, Bernarda Bobro, Grigory Shkarupa, Keri Fuge, Ivan Thirion, Anders J. Dahlin, Chloé Chavanon, Iulia Elena Preda, Mi-Young Kim, Nauzet Valerón, Phillip Casperd, Harry Draganov. Dirección: Leonardo García Alarcón. Dirección de escena: Marcial di Fonzo Bo. 6 de mayo de 2018.
 
Leonardo García Alarcón fue el director musical de King Arthur en Ginebra © Grand Théâtre de Genève / Carole Parodi
 
Cuando Purcell compuso King Arthur, or The British Worthy Inglaterra vivía momentos convulsos con la muerte de Carlos II –gran amante de la música y benefactor del compositor– y las luchas por el trono entre el católico Jaime II y el protestante Guillermo III. A Purcell le vino de rebote la posibilidad de componer la música para un libreto de John Dryden –defenestrado de su cargo por Thomas Shadwell– y que originariamente quería conmemorar el vigesimoquinto aniversario de la restauración de Carlos II. Finalmente, compositor y libretista, alejados de la protección real, tuvieron que hacer frente a la creación independiente sujeta al éxito de público. Ahí compusieron una magnífica semiópera –combina texto hablado y cantado– de cinco actos que narra las gestas del rey Arturo y las guerras entre britones y sajones, basada lejanamente en las leyendas de Camelot.
La producción firmada por el argentino Marcial di Fonzo Bo es una auténtica maravilla, con un magistral juego escénico, pero utilizando elementos del teatro del siglo XVII. Una verdadera joya teatral que transportaba a un teatro de la exageración sublime. Sorprendió que el prólogo fuera en inglés antiguo para luego pasar a todas las partes habladas en francés y mantener las cantadas en inglés original. Pero una vez entendido que facilitaba la comprensión del respetable francófono, gustaron mucho las interpretaciones de los protagonistas, en este teatro muy dinámico y a caballo entre el drama fantástico y la comicidad británica.
El también argentino Leonardo García Alarcón fue el máximo protagonista de la velada. Su versión filológica fue magistral y su formación Capella Mediterranea le siguió con tesón y energía. El director hizo gala de elegantes y ágiles tempi, complicidad total con la teatralidad de su compatriota, con los efectos sonoros de la orquesta, y en general de un sonido estremecedoramente homogéneo. Consiguió una compenetración total con los cantantes y grupos corales, con momentos de verdadera belleza.
Los solistas vocales tuvieron en general un excelente y equilibrado nivel, alabando la labor del conjunto en sí mismo. Si hubiera que mencionar a alguno de los solistas, quizás destacaron del resto del numeroso elenco Bernarda Bobro como Cupidon / Sirène / Vénus y Elle; el joven bajo Ivan Thirion como Grimald / Comus, y Keri Fuge como Philidel / Sirène / Nimphe.  * Albert GARRIGA