CRÍTICAS

Teatro Municipale
Verdi IL CORSARO
Iván Ayón Rivas, Roberta Mantegna, Simone Piazzola, Serena Gamberoni, Matteo Mezzaro, Cristian Saitta, Raffaele Feo. Dirección: Matteo Beltrami. Dirección de escena: Grazia Pulvirenti Puggelli. 4 de mayo de 2018.
 
Serena Gamberoni e Iván Ayón Rivas interpretaron a Medora e Il corsaro en Piacenza © Teatro Municipale 
Como conclusión de la muy feliz temporada del Teatro Municipale de Piacenza se eligió un título verdiano de los anni di galera, Il Corsaro, con libreto de Francesco Maria Piave inspirado en el poema homónimo de Lord Byron. Se trata de un estupendo montaje procedente del Teatro Regio de Parma, donde vio la luz hace una decena de años, y que cuenta con el bello vestuario de Vera Marzot, la sugestiva escenografía del despliegue de velamen a bordo de una nave que firma Marco Capuana y la sugestiva y muy cuidada iluminación de Andrea Borelli. Nacida con la dirección escénica del ya fallecido Lamberto Puggelli, la reposición fue cuidada hasta el mínimo detalle por su hija Grazia Pulvirenti Puggelli. El muy acertado movimiento escénico se beneficiaba de la magnífica labor del coro preparado por Corrado  Casati y de la bien preparada figuración del maestro de armas Renzo Musumeci Greco.
La vertiente musical  provocó el entusiasmo. La batuta de Matteo Beltrami ha de considerarse como una de las más fiables y no solo de este Verdi primerizo, del que ofreció una lectura arrebatadora sin renunciar a esa tinta nocturna y lunar que se anticipa ya al Trovador en los pasajes más líricos. Le siguió con brillantez la óptima Orquesta Regional de la Emilia-Romagna.
En el reparto figuraban varios cantantes jóvenes que debutaban el papel, empezando por el protagonista, el tenor peruano Iván Ayón Rivas, que suma a una notable calidad tímbrica una gran seguridad en el registro agudo y un fraseo increíblemente maduro, sorprendente en un cantante extranjero. Fue otra sorpresa la espléndida Gulnara de la soprano Roberta Mantegna, también de veinte y pocos años y dotada de una voz impresionante por armónicos y belleza de color. El barítono Simone Piazzola fue un Said en gran forma y con una gran seguridad en la emisión de  los agudos. Éxito también para la Medora de Serena Gamberoni, que firmó una preciosa aria de salida, compitiendo en aciertos con el arpa del acompañamiento. Bien en los papeles menores el óptimo corsario Giovanni del bajo Cristian Saitta y los tenores Matteo Mezzaro (Selimo) y Raffaele Feo en el deoble papel del Eunuco y del Esclavo.
El teatro, con las localidades agotadas en la primera representación, acogió a un público entusiasta que comprendía a muchos aficionados del resto de Italia y del extranjero, convencidos ya de que un desplazamiento a Piacenza les resultará más gratificante que el viajar a teatros sobre el papel más prestigiosos.  * Andrea MERLI