CRÍTICAS

L’Auditori
Purcell KING ARTHUR, OR THE BRITISH WORTHY
Gabriele Consort and Players. Dirección: Paul McCreesh. V. de Concierto, 10 de abril de 2018.
 
La presentación en el Auditori barcelonés de los Gabrieli Consortt & Players de Paul McCreesh se saldó con un triunfo multitudinario, decretado por un público que suele ser, por lo general, menos expresivo en las convocatorias de la música antigua a cuyo epígrafe esta se acoge. Lo cierto es que resultaba difícil no manifestarse de forma tan entusiasta  ante la performance ofrecida por el conjunto británico, espectacular en la precisión instrumental y en la óptima proyección del sonido, y en la dirección de McCreesh, claro en el gesto y atento a todos los detalles de la ejecución. Es sabido que una dramatick opera –los términos de semiópera o masque también podrían serle aplicados, aunque este último convendría más a la estructura del quinto acto que a la obra en su totalidad–, servida en forma de concierto y sin el texto hablado que  desarrolla el argumento, solo puede reflejar de manera rudimentaria lo que la representación  significaría en su época, enlazando sin solución de continuidad preludios, tonadas y coros que en un principio fueron pensados para alternar con el diálogo, pero la excelencia de la música y el convencimiento de sus ejecutores compensan de cualquier posible sensación de incomodidad que el formato pudiese sugerir.
Funcionando en perfecta coordinación con la plataforma instrumental, el cuadro de solistas vocales, formado por cantantes de voces no excepcionales pero de musicalidad  exquisita, dio un inusitado relieve a sus intervenciones solistas, aderezadas con una discreta gestualidad escénica, destacando en la eufónica descripción de la escena de la helada y la alborozada celebración de la cosecha en el último acto, a la que se unió el propio director, pandereta en mano. Ante la imposibilidad de detallar las actuaciones individuales dada la atribución colectiva de los créditos, acéptese aquí  la mención corporativa. Anna Dennis, Mhair Lawson y Rowan Pierce fueron las sopranos; Jeremy Budd, Christopher Fitzgerald Lombard, James Way y Tom Castle, los tenores, y Marcus Farnsworth y Dingle Yandell, los bajos. Espléndidos todos.  * Marcelo CERVELLÓ