CRÍTICAS

Teatro Real
Verdi AIDA
Soloman Howard, Ekaterina Semenchuk / Daniela Barcellona, Anna Pirozzi / Ana Lucrecia García, Alfred Kim / Fabio Sartori, Gabriele Viviani / Àngel Òdena, Sandra Pastrana, Fabián Lara. Dirección: Nicola Luisotti. Dirección de escena: Hugo de Ana. 14 y 30 de marzo de 2018.
 
Detalle de la producción de Aida firmada por Hugo de Ana © Teatro Real / Javier del Real
 
 
La reposición de la ópera Aida en el Real conllevó un despliegue escénico y canoro acorde a lo acontecido con motivo del bicentenario del coliseo madrileño. En este título se presentaron un segundo y tercer elenco un tanto contrastantes entre sí, con gran predominio del segundo sobre el tercero. Así lo demostraron las voces femeninas de Anna Pirozzi en el rol de Aida y Ekaterina Semenchuk como Amneris. La soprano italiana estuvo a la altura en el papel titular demostrando gran proyección vocal, un timbre cautivador y canto matizado. Pirozzi, además, resolvió eficazmente la dramatización del personaje imprimiendo carácter.
Ana Lucrecia García, que sustituyó a la inicialmente programada Lianna Haroutounian en el tercer elenco como Aida, a pesar de tener los medios vocales y una disposición absoluta, no superó las exigencias de la partitura. Fue de más a menos, resultando un tanto calante en determinados pasajes del final.
La gran protagonista de ambos elencos fue, sin duda, Ekaterina Semenchuk. Sobresaliente a nivel canoro y escénico, la mezzo manifestó una zona central y grave consistentes, así como un registro agudo potente y brillante, técnica solvente, musicalidad exquisita y un poderío teatral que llegó a estremecer. Bravísima. Su alter ego en el tercer elenco fue una expresiva Daniella Barcelona de carnoso color vocal, que interpretó a una sentida Amneris, aunque a veces un tanto fuera de estilo.
El tenor coreano Alfred Kim supo mantener el pulso como Radamès cantando con solvencia y énfasis; sin embargo denotó un cierto vacío debido a la uniformidad canora, carente de matización y un timbre poco agradable. Fabio Sartori fue un Radamès más de lo mismo: el tenor italiano posee los medios para el rol, pero su voz está desprovista de una técnica sólida que le consagre como tal. Canto franco y seguro el de Gabriele Viviani como Amonasro rindiendo a buen nivel. En el tercer reparto el barítono Àngel Òdena reunió todas sus virtudes al servicio del personaje, exhibiendo una buena forma vocal. Cumplieron con buen talante el Rey de Soloman Howard, Sandra Pastrana haciendo las veces de Gran Sacerdotisa y Fabián Lara como mensajero. El maestro Nicola Luisotti, en todo momento atento a los cantantes, imprimó una loable y digna lectura de la partitura verdiana.  * Isabel IMAZ