Staatsoper
Bellini I PURITANI
Venera Gimadieva, Dmitry Korchak, Adam Plachetka, Jongmin Park, Leonardo Navarro, Ilseyar Khayrullova, Ryan Speedo Green. Dirección: Evelino Pidò. Dirección de escena: John Dew. 7 de enero de 2018.
 
Venera Gimadieva fue Elvira en Viena © Staatsoper / Michael Pöhn 
En 1994 tuvo lugar el estreno en Viena de la última ópera de Bellini dirigida por Plácido Domingo y con el malogrado Dmitry Hvorostovsky en su debut en este teatro. Edita Gruberova cantó en esta y en otras muchas ocasiones el papel protagonista, acompañada en la primera de ellas por Marcello Giordani y Roberto Scandiuzzi. La puesta en escena del británico John Dew fue discreta y carente de romanticismo, pero en estos 24 años el público ya se ha acostumbrado a ella y está más atento al nivel musical de unas representaciones que han contado aquí, entre otros, con Lucia Aliberti, Stefania Bonfadelli, Elena Mosuc y Desirée Rancatore como sopranos, José Sempere, Giuseppe Sabbatini, Gregory Kunde, Joseph Calleja, Juan Diego Flórez y José Bros entre los tenores, Paolo Coni, Roberto Frontali, Carlos Álvarez, Manuel Lanza, Franco Vassallo, Gabriele Viviani y Marius Kwiecien como barítonos y Carlo Colombara, Michele Pertusi y Vitali Kovaliov entre los bajos.
La última reposición, a principios de este año, no realmente destacable, tuvo como Elvira a la soprano rusa Venera Gimadieva, bien conocida en España y especialmente en Madrid. Obtuvo un gran éxito exhibiendo una voz de soprano técnicamente bien asentada, y aunque la voz no presenta una color particularmente personal la suya fue una interpretación extraordinaria. Su compatriota Dmitry Korchak hacía aquí por vez primera el difícil papel de Arturo y aportó al mismo un canto cultivado y un fraseo de gran calidad. Decepcionó, sin embargo, en el registro agudo, donde faltó brillo en las notas situadas por encima del Do aunque no seguridad. Adam Plachetka fue otra de las decepciones con una voz situada entre los registros de barítono y de bajo y su Riccardo Forth tuvo más poderío que auténtico bel canto. Mucho mejor resultó Jongmin Park, un Sir Giorgio de línea impecable y toda la calidad de un bajo cantante de primer nivel. En las partes menores Leonardo Navarro fue un correcto Sir Bruno Robertson; Ilseyar Khayrullova, una buena Enriqueta de Francia, y Ryan Speedo Green, un adecuado Lord Gualtiero Valton. El coro realizó un gran trabajo.
Evelino Pidò es un maestro en el repertorio belcantista, en el que destaca más que con Verdi o el verismo. Aquí su dirección evidenció experiencia y sensibilidad, aun habiéndoselas con esta obra por primera vez.  * Gerhard OTTINGER